
Lo escribí hace un par de años. Lo edité. Me trae ciertos recuerdos, por eso he
de publicarlo aquí. Estoy rescatando algunos textos viejos, solo
para que no se pierdan.
Ha pasado mucho tiempo desde que vi por primera vez esa
mirada, y aún conservo la imagen intacta de aquel instante. En ese entonces
cuando tendiste tu mano para ayudarme no sabía si fiarme de ti, pero debo
decirlo, no tenía otra alternativa, por lo que acepte tu compañía. El tiempo
pasó mientras te conocía más y más, tu amabilidad y valentía hacían de ti una
persona cada vez más encantadora. Disfrutaba el estar contigo todo el tiempo, a
tu lado me sentía como la niña mimada que siempre quise ser. Me enseñaste
a ser fuerte, a confiar en mí, a sentirme orgullosa de quien soy, y enfrentar
las consecuencias de mis actos. Hiciste que la decisión tan dura que escogí
valiese la pena.
En aquel momento creí que eras como mi ángel guardián que me
seguiría toda la vida, hasta que ocurrió lo inesperado. Pude ver tus alas, y
estas no eran blancas, sino más bien de un negro intenso. Me aterré al ver que
mi ángel se alejaba. Quise llorar, pero el rencor se interpuso, sentí que
me habías traicionado, que pisoteaste mi confianza, pese a eso no te odie, no
podía hacerlo.
Esa noche en que la luna brillaba
con cierta nostalgia en el cielo y serpientes caminaban bajos mis pies,
sedientas de la sangre que el endemoniado hombre de la cabellera negra les
había ordenado beber, visualice tus cadenas, controladas por el endemoniado
sujeto. Creí que lo ayudas, pero como aliado no podías estar atado como un
esclavo. ¿Qué extraño misterio escondías príncipe? Además, me salvaste de una
extraña muerte, ¿Te estas burlando de mi? Cada uno de tus actos confundía a mi
corazón. Después de ese encuentro casual, decidí ayudarte, no sé que me motivó,
lo que si sabía era que debía descubrir la verdad. El desenvolver tu misterio
era escalofriante. No imagine todo lo que ocultabas, pero entendí porque
callabas, sin más que decir, decidí perdonarte y te acepte de nuevo. Aunque no
todos estuviesen de acuerdo, yo había tomado una decisión.
Han pasado muchos años desde aquel incidente, y sigues
a mi lado, jurando lealtad a su princesa. Apartando aquello, no quiero que te
vuelvas a alejar de mí jamás. Te necesito conmigo. Quiero que me escuches, que
me digas que soy una idiota, que estés dispuesto a mojar tu camisa con mis
lágrimas, y a manchar tu arco de la sangre de los tiranos. Confió en ti más que
en nadie. No puedo hacer esta alocada misión sin ti. Tienes que decirme que
lucharas a mi lado.
Atte.
Shiru.
{ Carta dedicada al príncipe encadenado [420/PS] Fragento }
by Meg Holmes K.
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