
El joven que la miraba desde el otro extremo de la
habitación, camina lentamente hacia la ventana. Cierra las cortinas, ocultando
de esta manera la vista del cielo nocturno.
-El que no tengas pareja para el baile de esta noche, no
significa que debas burlarte de las que si lo consiguieron ¿No crees?
-¿Por qué el príncipe desiste de la misión de rescatar a la
princesa? ¿Es que ya no la ama?
-Y ¿Ella lo ama? ¿Por qué la pequeña y caprichosa princesa
espera, a que el príncipe haga todo el trabajo? ¿Por qué debe ser el quien
arriesgue la vida, luche contra feroces bestias, atraviese lúgubres mazmorras,
mientras la dulce niñita se queda contemplando el cielo? Si me lo preguntas, es
una hazaña muy estúpida.